Un veí agraeix l’ajuda rebuda després d’un incident viari a Sant Cebrià
El propietari d’un vehicle avariat, ferit durant les maniobres de la grua que el transportava, ha fet arribar a l’Ajuntament una carta d’agraïment als veïns i veïnes que el van socórrer
Aquest dilluns 18 de maig, a les 19:34 h, s’ha produït un incident a la cruïlla entre el carrer Centre i el carrer Sant Damià durant les maniobres d’una grua que transportava un vehicle avariat.
La persona afectada, propietària del vehicle avariat, es trobava col·laborant amb el conductor de la grua en les maniobres en el moment dels fets. Durant la maniobra, la grua ha lliscat cap endavant i ha provocat que la persona quedés atrapada contra la tanca de protecció del carrer Centre.
La persona afectada ha estat atesa ràpidament pels serveis d’emergència —Policia Local, Bombers de la Generalitat i Mossos d’Esquadra— i posteriorment traslladada a l’Hospital Germans Trias i Pujol (Can Ruti), d’on va rebre l’alta mèdica aquest dimarts 19 de maig.
La persona afectada ha fet arribar a l’Ajuntament una carta d’agraïment per destacar l’ajuda rebuda per part dels veïns i veïnes que van intervenir immediatament després de l’accident. La carta, que podeu trobar transcrita al final d’aquesta notícia, també agraeix la tasca dels serveis d’emergència.
Des de l’Ajuntament es recorda que els vehicles de gran tonatge han de circular pel carrer Terrablanca, tal com indica la senyalització existent. El vehicle implicat ha incomplert aquesta normativa i serà objecte de la corresponent sanció.
Carta
Bon dia - Buenos días
Escribo en castellano porque me es más cómodo. Debido a mi edad no aprendí catalán. Dejo a su voluntad el traducirlo.
Este escrito es para agradecer al pueblo de Sant Cebrià su solidaridad y ayuda.
El pasado lunes 18 tuve un percance con la grúa que llevaba mi furgoneta, que se averió en Can Bartomet. Al bajar la famosa curva que tiene al final de la carretera, que tiene un gran desnivel, que todo el mundo conoce, la grúa no podía maniobrar para girar.
El gruista decidió bajar la furgoneta para sacar peso y maniobrar. Yo me preparé para indicarle y, al bajar la plataforma, el mismo desnivel empujó la grúa hacia adelante, atrapándome entre la barandilla reforzada y la grúa por las piernas.
Total, tuvieron que actuar policía, bomberos, etc.
El traumatólogo de Can Ruti me dijo: “Tiene un ángel de la guarda. Por menos de lo que le ha pasado se han muerto”. Lo mismo todos los médicos que realizaron radiografías, TAC, etc.
“No tiene nada roto, solo la contusión”, a lo que me lleva esta nota.
No un ángel, tuve un montón de ángeles. Todos los que se volcaron a empujar la grúa para que no me chafara, gente anónima que me auxilió. Yo notaba que no me oprimía tanto.
Sobre todo mucha gente joven. Recuerdo un ciclista, un chico con ropa de deporte, una chica grande empujando y mucha gente que no recuerdo. Y una chica joven que me agarraba del brazo, dándome ánimos, acariciándome y diciéndome que llegaban los bomberos, que aguantara.
Con eso no es solo para dar las gracias, es por la esperanza que aún queda muy buena gente. Padres que tienen hijos muy buenas personas, que es muy importante.
No sé quién son, pero solo puedo decirles: gracias, gracias, gracias...
Si hoy puedo andar bien es un mérito de todos ellos, a la policía local y a los bomberos, que hacen una labor muy buena y poco reconocida.
Gracias Sant Cebrià en general. Da gusto vivir y compartir con gente tan encomiable.
Lluís Reus
20/05/2026
Sant Cebrià de Vallalta